La música de Magin es todo menos experimental: tonal, neorromántica, es fácil de escuchar, melódica y animosa. El motivo principal de su segundo concierto para piano, que podemos escuchar con toda su vivacidad en el primer y tercer movimientos, recuerda enormemente a algunos de los motivos usados por John Williams en sus composiciones peliculeras de años después. Eso sí, con hermosas filigranas del piano perfectamente arropadas por las cuerdas y los timbales.
Klásica
Los clásicos contemporáneos de Epsilones
sábado, 14 de febrero de 2026
sábado, 7 de febrero de 2026
Julia Wolfe. Big, Beautiful, Dark and Scary (2002)
El título, que traducido sería Grande, hermoso, oscuro y aterrador, nos da una perfecta descripción de lo que nos vamos a encontrar. Sin concesiones.
sábado, 31 de enero de 2026
Helen Grime. Concierto para clarinete (2009)
sábado, 24 de enero de 2026
Allan Pettersson. Sinfonía n.º 16 (1979)
Las sinfonías de Pettersson son arrebatadas, rabiosas, violentas, son la música de alguien enfadado y sufriente. La última que terminó es la número 16 y sorprende por ese saxo solista que parece resumir o liderar la queja desesperada del resto de la orquesta.
sábado, 17 de enero de 2026
György Ligeti. Lux Aeterna (1966)
Si alguien compuso música de otro mundo fue Ligeti. Nada suena a humano en Lux Aeterna, ni siquiera las voces. Es una música sin tiempo y sin lugar. Se intuye un lenguaje, pero no podemos imaginar siquiera sus categorías. Habla de algo ajeno, desconocido, misterioso.
Solo dos años después de su creación esta composición fue utilizada por Stanley Kubrick en su película 2001: Una Odisea del Espacio como leitmotiv de lo absolutamente extraño a la humanidad y como trasunto del silencio del espacio.
miércoles, 14 de enero de 2026
Nikolai Roslavets. Sonata para viola n.º 1 (1926)
No hay trampa: el tema inicial, elegante, romántico, se va transformando en la viola y el piano para hacerse algo mucho más complejo y expresivo.
sábado, 3 de enero de 2026
Anders Hillborg. Concierto para clarinete y orquesta «Peacock Tales» (1998)
Si a todo eso le añadimos la interpretación, en varios sentidos de la palabra, de Martin Fröst, el resultado es espectacular.