sábado, 20 de junio de 2026

Gabriela Ortiz. Revolución diamantina (2023)

Capaz de fusionar minimalismo operístico a lo John Adams y Philip Glass, elementos temáticos folclóricos y percusiones recién llegadas de la Consagración de la Primavera, Gabriela Ortiz compone un ballet rico y emocionante lleno de hallazgos, sorpresas e intención programática: el movimiento feminista.

Una de esas sorpresas la encontramos en el quinto movimiento, el cual, en su parte final, lleva una manifestación a la sala de conciertos con citas de Un violador en tu camino incluidas. 

La propia autora contextualiza su obra en el sitio de LA Phil.


sábado, 13 de junio de 2026

Serguéi Prokofiev. Cantata Alexander Nevski (1938)

Prokofiev puso música a la película Alexander Nevski de su amigo Serguéi Eisenstein. Después, a partir del material de la banda sonora, compondría esta cantata. Optimismo socialista de cuando todavía podíamos ser optimistas. La llamada al pueblo ruso es enardecedora. La batalla en el hielo muestra las intensas emociones del combate. Y el solo de la mezzo en El campo de la muerte condensa todo el dolor de la guerra. 

Dos obras de arte.




sábado, 6 de junio de 2026

Serguéi Prokofiev. Suite escita (1915)

El material de esta suite proviene de un proyectado ballet para Diáguilev que no llegó a concretarse. Es un ejercicio interesante imaginar cómo podría haberse bailado esta música salvaje.    


El grupo de rock progresivo Emerson, Lake and Palmer hizo una versión del segundo movimiento titulada The Enemy God Dances with the Black Spirits.


sábado, 30 de mayo de 2026

Samuel Adams. String Quartet No. 2 «Current» (2019)

La obra empieza algo áspera, como si se resistiese a ser escuchada, pero poco a poco sus repeticiones se van haciendo más cercanas, más envolventes y su bonita colección de ostinati acaba por convencer.



sábado, 16 de mayo de 2026

André Jolivet. Concierto para ondas Martenot (1947)

Suena retrofuturista, extraterrestre, misterioso, suena a banda sonora de ciencia ficción serie B, pero sobre todo suena intenso, emocionante.     


sábado, 9 de mayo de 2026

Lukas Foss. Phorion (1967)

Lo que hace Foss con el preludio de la Partita en mi mayor para violín solo BWV 1006 de Bach no sé si llamarlo deconstrucción, recomposición, reinterpretación o, simplemente, demolición. Sea cual sea el término, el resultado es impactante e irreverente, como una buena pesadilla. 

Por cierto: Phorion (Φόριον) es palabra griega y significa 'mercancía robada'.


Además de las cuerdas, la obra cuenta con órgano electrónico, clavecín o piano amplificado electrónicamente y arpa o guitarra eléctrica amplificada.

Para saber cómo fue el estreno puedes leer la siguiente crónica.