Hay que dejarse llevar por el piano y seguir sin preguntas el camino que recorre incansable, fluido, a veces indeciso, con frecuencia obstinado, machacón.
Fascinante.
Los clásicos contemporáneos de Epsilones
Hay que dejarse llevar por el piano y seguir sin preguntas el camino que recorre incansable, fluido, a veces indeciso, con frecuencia obstinado, machacón.
Fascinante.
El neoclasicismo de Hindemith siempre tiene un aire misterioso que le hace único. Estas cinco piezas transitan entre la melancolía, la amenaza desconocida y el avance frenético.
Según leo por ahí, un concierto-sinfonía es un concierto porque tiene un instrumento solista, pero que está compuesto como si fuera una sinfonía.
Sea como fuere, esta pieza tiene de todo: lirismo, virtuosismo, brillantez orquestal, hallazgos melódicos, sutilísimos homenajes y hasta coqueteos con la música ligera.
Leo de nuevo por ahí que, precisamente por tener de todo, es utilizado con frecuencia como pieza de concurso.
El trabajo minucioso del arpa le da a esta obra un carácter onírico, también de fábula. Mientras, el juego orquestal llena el relato de texturas.
La flauta puede ser muchas cosas: melancólica, frenética, callada, diáfana, misteriosa. Todos esos registros están en este Sortilegio de Jesús Torres.
Todo lo que se puede esperar del arpa y un poco más: arpegios cristalinos, cascadas de notas, evocaciones fantásticas, ensoñación y mucho de relato.
La música de Kolb es introspectiva, hasta onírica diría, aunque otras veces, cuando hace de los instrumentos solistas, da rienda suelta a los timbres en verdaderos aludes sonoros.
Un buen ejemplo de su trabajo son estos cuatro Related Characters:
I. Tranquillo
II. Rítmico
III. Lirico
IV. Explosivo