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sábado, 4 de julio de 2026

Anton Webern. Cuarteto de cuerdas, op. 28 (1938)

Las obras de Webern son como cristales de perfecta geometría. Lo asombroso es que lograse, como en su cuarteto de cuerdas, que el romanticismo de su juventud aflorase entre las simetrías y los reflejos especulares.


Para una breve descripción técnica: wikipedia.

sábado, 1 de junio de 2024

Roberto Gerhard. Concert per a piano i orquestra de corda (1951)

Gerhard nació en Tarragona de padre suizo y madre francesa. Estudió con Arnold Schönberg en Viena y en Berlín, trabajó en Barcelona para promover la música contemporánea y, tras la victoria del dictador Franco, se exilió en Inglaterra.

Estas tres líneas explican de alguna manera algunas de sus paradojas: seguidor de las técnicas seriales de Schönberg, se preocupó de introducir en sus composiciones elementos musicales españoles en general y catalanes en particular. Amante de su tierra natal, a la que añora, la recuerda inevitablemente con la amargura del exiliado, del que ha sufrido y sufre la injusticia del fascismo triunfante.

Su concierto para piano y cuerdas es magnífico. En el primer movimiento el piano desgrana las series de notas casi con rabia, pero sin renunciar nunca a la musicalidad. En el segundo movimiento los arpegios recuerdan rasgueos de guitarra mientras las notas del Dies Irae medieval suenan admonitorias. En el tercer movimiento vuelve el piano con intensidad sin olvidarse de recordar el ritmo de una jota.



Los tres movimientos del concierto son:
  1. Tiento. Allegro [0:00]
  2. Diferencias. Adagio [7:24]
  3. Folia. Molto mosso [18:49]

sábado, 27 de abril de 2024

Luigi Dallapiccola. Canti di Prigionia ('Cantos de prisión') (1941)

Dallapiccola, en ese momento, no sabe mucho de dodecafonismo, pero entiende que tiene que meterse en aquello de las series de doce notas. Por otro lado se da cuenta de que para darle a su obra todo el dramatismo que pretende no hay nada mejor que el viejo tema medieval del Dies Irae. Finalmente salpimenta la mezcla con textos de María Estuardo, Boezio y Savonarola.

El objetivo de Dallapiccola con estos cantos carcelarios es protestar contra el fascismo rampante. Consciente de que en un estado totalitario el individuo no es nada, pensó que su música era la única respuesta posible para él.

El resultado es un lirismo triste, profundo, a veces reflexivo, a veces terrible.

Son tres los cantos:

I. Introduzione — Preghiera di Maria Stuarda 
II. Invocazione di Boezio 
III. Congedo di Girolamo Savonarola

Y estos los textos:

Preghiera di Maria Stuarda

O Domine Deus! Speravi in Te
O care mi Jesu! Nunc libera me
In dura catena, in misera poena
Languendo, gemendo et genuflectendo desidero Te.
Adoro, imploro ut liberas me.

Invocazione di Boezio

Felix qui potuit boni
Fontem visere lucidum
Felix qui potuit gravis
Terrae solvere vincula.

Congedo di Girolamo Savonarola

Premat mundus, insurgant hostes, nihil timeo.
Quoniam in Te Domine speravi
Quoniam Tu es spes mea
Quoniam Tu altissimum posuit refugium Tuum.

*
 

sábado, 18 de noviembre de 2023

James Tenney. Chromatic canon (1983)

James Tenney dedicó este Canon cromático para dos pianos al pionero del minimalismo Steve Reich. Cuando este escuchó la obra por primera vez le dijo a Tenney: "Me has metido en la cama con Schönberg".

Lo cierto es que en la obra se funden el minimalismo de Reich con el dodecafonismo de Schönberg, lo cual puede resultar paradójico si pensamos que el minimalismo buscar reducir los recursos musicales al mínimo mientras que el dodecafonismo implica un grado extra de complejidad.

La improbable mezcla confiere a al mecanicismo repetitivo del minimalismo la extrañeza del sistema de doce tonos. El resultado es una obra hipnótica, una obra que te va atrapando a medida que se desarrolla la secuencia de doce notas.



Para más información: The New York Times

sábado, 24 de diciembre de 2022

Arnold Schönberg. Concierto para piano Op.42 (1942)

El concierto para piano de Schönberg es dodecafónico, pero a veces la tonalidad parece asomar la cabecita. Lo mismo pasa con el romanticismo, que creemos escuchar aquí y allá, como queriendo emerger de entre las series de notas. 

Cuando la facilidad surge en la obra de un autor difícil hay que pensar en felicidad creativa, en un momento de encuentro, en la coronación de una cima. Suelen durar poco, porque siempre hay una cima un poco más alta que escalar un poco más allá: por eso hay que disfrutar de esos momentos como lo que son, oro puro.

Aunque no aparecieron en la edición final, en el manuscrito de la obra Schönberg anotó una frase en cada una de las partes del concierto: "La vida era tan fácil", "De repente estalló el odio", "Se creó una situación grave" y "Pero la vida continúa", haciendo referencia a la vida de los que, como él, tuvieron que huir del nazismo y emigrar. 


***


Arnold Schönberg. Autorretrato en azul. 1910


domingo, 27 de noviembre de 2022

Alban Berg. Concierto para violín. «A la memoria de un ángel» (1935)

El concierto para violín fue la última obra de Berg. El ángel del subtítulo se refiere a Manón Gropius, hija de Alma Mahler y Walter Gropius a la que Berg se sintió muy unido. A los dieciocho años Manón murió de como consecuencia de una poliomielitis y Berg compuso el concierto en su memoria. Moriría meses después dejando su ópera Lulú incompleta.

La obra está escrita siguiendo la técnica dodecafónica, aunque con una fuerte carga tonal (la serie que utiliza incluye triadas tonales). Sea como fuere, Berg pone la técnica al servicio de la expresión de intensas emociones logrando momentos dramáticos.  


El concierto consta de dos movimientos, cada uno con dos secciones:

I. Andante, Allegretto.
II. Allegro, Adagio. (Enlace)

Para un análisis de la obra ver Historia de la música.

***
  

sábado, 13 de agosto de 2022

Arnold Schönberg. Concierto para violín y orquesta op. 36 (1936)

Compuesto en el sistema dodecafónico que él mismo invento, este concierto supone por su virtuosismo un reto para el violín solista. También lo es para el oyente al privarnos de la familiar ayuda de la tonalidad. Pero el esfuerzo merece la pena. Mucho.



El concierto se organiza en los siguientes tres movimientos: 
  1. Poco allegro - Vivace 
  2. Andante grazioso 
  3. Finale: Allegro