La música de Magin es todo menos experimental: tonal, neorromántica, es fácil de escuchar, melódica y animosa. El motivo principal de su segundo concierto para piano, que podemos escuchar con toda su vivacidad en el primer y tercer movimientos, recuerda enormemente a algunos de los motivos usados por John Williams en sus composiciones peliculeras de años después. Eso sí, con hermosas filigranas del piano perfectamente arropadas por las cuerdas y los timbales.
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