La música de Dutilleux es clara y fluida con una componente misteriosa que el autor cuida con sumo detalle agrupando los instrumentos de mil maneras distintas y logando así cambiantes y atractivos juegos tímbricos.
Dutilleux es de los músicos que cuentan historias.
El autor nos explica la estructura instrumental de su sinfonía y el porqué de La doble:
"Mi obra comporta una composición orquestal un poco particular. Se divide en dos grupos. Por un lado doce músicos elegidos entre los solistas de la orquesta y colocados en medio círculo alrededor del director y por otro lado la gran orquesta. Esta disposición no puede dejar de evocar el tradicional concerto grosso y sin embargo mi objetivo ha sido, precisamente, el de evadirme de esta forma cuyo lado prefabricado puede parecer incompatible con un lenguaje contemporáneo.
"Por todo esto he evitado buscar el modelo de esta estructura un poco caducada. Los doce músicos de mi pequeña orquesta, tomados aisladamente, no juegan constantemente un papel de solista, siendo realmente la masa que forman lo que constituye el elemento solista. Esta masa no se contenta solamente en enfrontarse y dialogar con la de la gran formación. Se fusiona a veces con ella o se superpone a ella, lo que da lugar a búsquedas de polirritmia y de politonalidad".
La verdad es que después de programar hace unos días la Suite para voz y violín de Villa-Lobos me quedé con ganas de más y la elección era casi obligada. La Bachiana brasilira n.º 5 es una de las composiciones más conocidas de Villa-Lobos y desde luego la bachiana más interpretada, quizá porque sea una de las piezas donde es más feliz la combinación de la música clásica a lo Bach (de ahí lo de bachiana) con las formas folclóricas brasileñas.
La obra consta de dos partes:
Aria (Cantilena), con letra de Ruth V. Corrêa. Año 1938.
Danza (Martelo), con letra de Manuel Bandeira. Año 1945.
Es llamativa la plantilla orquestal: soprano y ocho violonchelos.
Con texto de Mário de Andrade, Villa-Lobos compuso esta deliciosa suite en la que combinó, como era habitual en él, las formas de la música clásica europea con el folclore brasileño.
Adriane Queiroz está magnífica.
La suite se compone de las siguientes partes:
1. A Menina e a Canção (Um pouco moderado) 2. Quero Ser Alegre (Vagaroso e calmo) 3. Sertaneja (Animado e esprituoso)
En este cuarteto Górecki usa el minimalismo con dureza, con crueles ostinati que no dejan espacio a la ensoñación al marcar un tiempo tajante, ineludible. Solo al final del cuarto movimiento parece llegar la calma, aunque es una calma tensa, incluso dolorosa.
No sé en qué estaba pensando Górecki cuando le puso el título.
Por cierto, hacia el minuto 29:30 se puede escuchar una sutil cita musical.
Sus movimientos son:
Largo sostenuto - Mesto
Deciso - Energico; Furioso, Tranquillo - Mesto
Arioso: Adagio cantabile ma molto espressivo e molto apassionato
Allegro sempre con grande passione e molto marcato; Lento - Tranquillisimo
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El cuadro que aparece en el vídeo es del pintor polaco Konrad Krzyżanowski, se titula Portret Bronisławy Ostrowskiej y es de 1901. Aquí va completo:
Hay días en los que uno odia el mundo. Entonces, más que nunca, necesitas una banda sonora adecuada. Yo no tengo duda: en momentos así me acompaño del segundo movimiento de la décima sinfonía de Shostakovich. Parece que el propio Shostakovich explicó que se trataba de un retrato de Stalin. Desde luego, es la más fascinante representación de la violencia y locura que jamás se ha compuesto.
Cinco minutos escasos de una intensidad única. Shostakovich debió de quedarse a gusto.
Naturalmente, escuchar la sinfonía entera es absolutamente recomendable.
Compuesto en el sistema dodecafónico que él mismo invento, este concierto supone por su virtuosismo un reto para el violín solista. También lo es para el oyente al privarnos de la familiar ayuda de la tonalidad. Pero el esfuerzo merece la pena. Mucho.
El concierto se organiza en los siguientes tres movimientos:
Hoy me he dicho: toca Prokófiev. Del maestro de la melodía he seleccionado una de sus obras menos melodiosas y más oscuras. Para que os hagáis una idea, Prokófiev le dijo a David Oistrakh, el violinista que estrenó la obra, que las escalas del final del primer movimiento deberían sonar "como el viento en un cementerio". (La Phil)
El contraste entre estas escalas y el inicio del segundo movimiento es de los que ponen todas las neuronas en funcionamiento.
La sonata conta de los siguientes movimientos:
Andante assai (fa menor)
Allegro brusco (do mayor)
Andante (fa mayor)
Allegrissimo - Andante assai , come prima (Fa mayor → Fa menor)