sábado, 20 de julio de 2024

Arturo Márquez. Danzón número 2 (1994)

El danzón es un baile de salón de Cuba que entró en México por el puerto de Veracruz y tuvo gran aceptación. Entonces va Arturo Márquez, músico vanguardista, pero aficionado a utilizar elementos de la música popular y se enamora del danzón.

Hasta ahora Márquez ha compuesto nueve danzones y el más famoso es el número dos. Al principio puede parecer eso, música de salón orquestada, aunque su melancólica melodía inicial nos avisa de que allí hay algo más. Rápidamente la música crece y gana complejidad, profundidad. Tiene mucho de aventura, de coraje, pero también de reflexión y de revolución.

Quizá tenga que ver que se compusiese durante los mese del Levantamiento zapatista.   


sábado, 13 de julio de 2024

Leoš Janáček. Sinfonietta. I Allegretto (fanfarria) (1925)

Esta es una de mis fanfarrias preferidas. Es verdad que Janáček estaba pensando en las fuerzas armadas checoslovacas cuando la compuso, pero también es cierto que, lejos de ser, como cabría esperar, agresiva, bélica, militar, resulta alegre, festiva y hasta motivadora. 

El juego de los metales es espectacular.


***

En 1970 Emerson, Lake y Palmer editaron su primer disco, homónimo, y en él incluyeron un tema titulad Knife Edge, con música arreglada por Emerson a partir de material de extraído de la Sinfonietta de Janáček y de la suite francesa n.º 1 de Bach.

miércoles, 10 de julio de 2024

Albert Roussel. Le Festin de l'araignée (Fragmentos sinfónicos) (1912)

En un jardín los insectos hacen tranquilamente su vida. Pero la araña teje pacientemente su tela para capturarlos y montarse con ellos su particular festín. 

Este es el tema que Roussel musicó para un ballet-pantomima escrito por Gilbert de Voisins y del que después extrajo la suite sinfónica que hoy propongo. Es la pieza preferida por el público de Roussel y cuando se escucha se entiende, porque en este caso su capacidad para evocar escenarios de cuento y bosques encantados alcanzó su máximo. 

Se me olvidaba el final: cuando la araña se dispone a darse el gran banquete, llega una mantis religiosa y se la come a ella. La cazadora cazada.  

Délicieux.  

 

lunes, 1 de julio de 2024

Giorgio Federico Ghedini. Concerto dell'albatro (1945)

El albatros es un ave de amplias resonancias literarias. Baudelaire lo usa en el poema El albatros como metáfora de sí mismo como poeta, soberano en los cielos pero torpe y ridículo en tierra por las enormes alas que le lastran. En La balada del viejo marino Coleridge utiliza de la maldición que cae sobre quien mata un albatros para componer un mensaje místico de condenación y salvación.

En su famosa novela Moby Dick, Melville describe un encuentro místico entre Ismael y el albatros, pero en este caso en el sentido de unidad con el todo. La visión de la perfecta pureza de las plumas del albatros en las "aguas exiliadas" del Ártico le hacen olvidar a Ismael "los miserables recuerdos deformantes de las tradiciones y de los pueblos".

Es este encuentro el que inspira a Ghedini su Concerto dell'albatro para violín, violonchelo, piano, narrador y orquesta. La evocación de la soledad, de la extrañeza, de un  misterio inhumano es intensa y cautivadora.  
 

Copio a continuación el texto original inglés que recita en italiano el narrador: 

"I remember the first albatross I ever saw. It was during a prolonged gale, in waters hard upon the Antartic seas. From my forenoon watch below, I ascended to the overclouded deck; and there, dashed upon the main hatches, I saw a regal, feathery thing of unspotted whiteness, and with a hooked, Roman bill sublime. At intervals, it arched forth its vast archangel wings, as if to embrace some holy ark. Wondrous flutterings and throbbings shook it. Though bodily unharmed, it uttered cries, as some king’s ghost in supernatural distress. Through its inexpressible, strange eyes, methought I peeped to secrets which took hold of God. As Abraham before the angels, I bowed myself; the white thing was so white, its wings so wide, and in those for ever exiled waters, I had lost the miserable warping memories of traditions and of towns. Long I gazed at that prodigy of plumage. 

[...]

"At last the Captain made a postman of it; tying a lettered, leathern tally round its neck, with the ship’s time and place; and then letting it escape. But I doubt not, that leathern tally, meant for man, was taken off in Heaven, when the white fowl flew to join the wing-folding, the invoking, and adoring cherubim!".